Estrategia LGBTTTIQ+ ¿Víctimas de la moda?
Ya llegó, ya está aquí, señores. Llegó el mes del PRIDE.
Muchos años han pasado desde que era considerado divertido hacer bromas sobre la preferencia sexual de las personas y de hecho, ahora es sobre su identidad. Hubo deconstrucción y personas aferradas a ideas arcaicas; todo para vivir en un mundo de respeto, inclusión y tolerancia.
Eso queremos creer, ya que ahora vemos representación en la televisión abierta, en los organismos de poder, en casa, en la educación y hasta en la mercadotecnia. Siendo esta última la que mayor impacto tiene en la sociedad.
Recordando el pasado donde lo único que sabíamos de la comunidad LGBTTTIQ+ eran estereotipos ridículos y aquel tío que nunca se casó, pero HOY, la marca de frituras, usa los colores del orgullo para dar “visibilidad”, las ciudades se iluminan con una bandera que no es la nacional y existen series en streaming de amores juveniles homosexuales.
Junio es la Navidad Gay
Junio ha tomado su identidad dentro de las festividades y conmemoraciones como el del mes del orgullo de la diversidad de identidades y sexualidades. Similar a la navidad, este festejo modifica los espacios, identidad digital y hasta productos de las empresas, luciendo fabulosos, pero… ¿Orgullo o disfraz? Empresas como Nielsen, IBM, Netflix promueven la visibilidad y el respeto a la diversidad durante todo el año, es decir, su compromiso con la comunidad es global.
Para que una corporación pueda sumarse al festejo del mes del orgullo, modificar su identidad con el arcoíris y utilizar la palabra inclusión; tienen que adoptar acciones y compromisos que validen su iniciativa. Sobre todo las que tienen en sus búsquedas las palabras, discriminación, abuso, ofensa y segregación.
El interés de las marcas por sumarse
No es una sorpresa que la comunidad LGBT es consumidora, y buenos clientes, sobre todo la G del acrónimo, siendo la comunidad con mayores privilegios y oportunidades de crecimiento económico. Sabiendo esto, las empresas no desaprovechan la oportunidad de mostrarse como marcas Gay friendly. Ya les habíamos dicho que una de sus características principales es su economía.
Las parejas LGBT pertenecen a los Dinks (Double Income No Kids, por sus siglas en inglés) lo que supone mayores ingresos y, por lo tanto, un mayor poder adquisitivo. Además, la gran mayoría de las parejas de la comunidad no tienen hijos, destinando sus recursos económicos al estilo de vida, presentando un alto consumo de productos y servicios de alta gama.
Sumando acciones y compromisos que transformen la realidad de comunidades vulnerables es como realmente se convierten en aliados y organizaciones socialmente responsables con apertura a políticas anti discriminación o participación activa en la agenda LGBTTTIQ+ del país. Si tu marca actúa en favor de la comunidad, su apoyo es correcto y bienvenido.
Hablando del sector empresarial, en el caso específico de México, no existe una conciencia general para apoyar a la comunidad y aunque se presuman gay friendly, no brindan a sus colaboradores la capacitación y empatía para ofrecer respeto en sus espacios tanto a clientes, como a colaboradores. Para resumirlo, menos del 30 % de las empresas que se presumen abiertamente inclusivas en nuestro país son de origen mexicano. Según la Fundación Human Rights Campaign, la mayoría de las compañías calificadas en este análisis tienen su sede corporativa en la Ciudad de México (103), seguida de Jalisco (8), Nuevo León (4) y Estado de México (2).
Aceptémoslo, este mundo aún no es rosa y le falta mucho glitter, pero el ver que las empresas toman partido sobre temas sociales es -como dijo cierto astronauta-, un pequeño paso para la sociedad, un gran paso hacia la visibilidad de la comunidad. Derribando muros, barreras, pero también puentes y es que cada vez, la comunidad ha tomado una postura de ser coherentes entre sus acciones publicitarias y sus acciones como industria.
Entonces, ¿Tu marca portará los colores de la diversidad y del orgullo?
